viernes, 5 de junio de 2015

ALUCINACIONES



Las alucinaciones son engaños perceptivos que no siempre indican la presencia de un trastorno mental. Algunas personas que tienen una experiencia alucinatoria son conscientes de que ha sido algo irreal, en cambio otros creen que están dentro de su realidad y buscan una explicación a ellas, explicación que se convierte en un delirio.

Las alucinaciones, según su modalidad sensorial, pueden ser auditivas, visuales, olfativas, gustativas, táctiles o hápticas, corporales, y cinestésicas:

-Auditivas: Son las más frecuentes. Pueden ser sonidos, pitidos, cuchicheos, murmullos, campanas, pasos, etc. Y también pueden ser más estructuradas y formadas, en este caso el individuo puede escuchar frases o conversaciones que no existen o que existen y son percibidas de otra manera. Existen otras alucinaciones auditivas que se denominan "Ecos del pensamiento" en el que el sujeto escucha su propio pensamiento expresado en voz alta a medida que lo piensa, y "Ecos de la lectura" en las que el sujeto oye la repetición en voz alta de lo que está leyendo.
Las alucinaciones auditivas pueden ser también "imperativas", en estas el sujeto escucha como le dan ordenes y no puede evitar ejecutar lo que le ordena la voz que escucha. Estas alucinaciones suelen aparecer en la depresión mayor, en psicósis exógenas y en estados orgánicos.

- Visuales:  Al igual que las auditivas pueden ser simples o complejas. Las simples se limitan a destellos, llamas, círculos luminosos, etc. En cambio las complejas son representaciones de figuras humanas, animales, criaturas fabulosas, místicas, visiones religiosas, etc. Algunas de ellas están intensamente coloreadas.
La autoscopia es una alucinación visual que consiste en verse a sí mismo como un doble en un espejo o cristal con una consistencia gelatinosa o transparente. En cambio la autoscopia negativa es el contrario, la persona no se ve a sí misma en el espejo, esto puede deberse a una lesión en el lóbulo temporal del encéfalo.

- Olfativas:  Son las menos frecuentes. Algunas consisten en que la comida huele mal y eso significa que alguien ha querido envenenarlos, o el ambiente huele a gas por lo que alguien quiere anestesiarlos; otras consisten en olerse mal a sí mismo y creer que ese olor se va a extender por toda la ciudad. Estas alucinaciones olfativas pueden ocurrir en pacientes con depresión, epilepsia, esquizofrenia o lesiones en el uncus del lóbulo temporal.

- Gustativas: Como en las anteriores, la comida sabe mal porque alguien intenta envenarnos, o pueden percibirse como que uno mismo sabe a podrido y por eso todo le sabe desagradable. Estas alucinaciones se pueden dar en sujetos con alcoholismo crónico, epilepsia del lóbulo temporal, episodios maníacos, etc.

- Táctiles o hápticas: Los pacientes se sienten tocados, pellizcados, manoseados, etc. En algunas el sujeto cree que toca objetos inexistentes o insectos. En otras el sujeto cree que algo o alguien le agarra, le toca, le quema...
Pueden ser alucinaciones térmicas en las que hay una percepción anormal de calor o frío; hídricas, en las que se cree que el cuerpo está siendo invadido por fluidos; parestesias o sensaciones de hormigueo; formicación, la sensación de que pequeños insectos reptan por debajo o por encima de la piel, estas últimas se pueden dar por abstinencia al alcohol o psicosis cocaínica.

- CorporalesSon sensaciones procedentes del propio cuerpo, como decir que las venas se le salen, se le enrollan y se le hacen una burbuja, sensaciones de estar petrificado, disecado, vacío, hueco, sentir que por dentro es de oro, de piedra, que hay partes de su cuerpo que se están deformando o reducido.

- Cinestésicas: Son percepciones de que ciertas partes del cuerpo se están moviendo cuando realmente no se mueven.  Se pueden dar en pacientes con enfermedades neurológicas, como el Parkinson, en la que antes de que existan los temblores característicos, los pacientes ya perciben que se mueven. También se pueden percibir cuando a los pacientes se les retiran tratamientos con benzodiacepinas.



Variantes de las alucinaciones:

Una variante de las alucinaciones son las pseudoalucinaciones que son alucinaciones auditivas o visuales pero que el sujeto sabe que no son reales y las califica como imágenes o experiencias producidas por su propia mente

En la alucinación funcional un estímulo desencadena la alucinación, este estímulo es percibido al mismo tiempo que la alucinación y en la misma modalidad sensorial. Por ejemplo: Oigo la voz de Dios al mismo tiempo que oigo las campanas de la iglesia.
El sonido de las campanas es real pero la alucinación se superpone a ese estímulo.

La alucinación refleja consiste en que un estímulo perteneciente a una modalidad sensorial produce una alucinación que corresponde a otra modalidad sensorial. Por ejemplo: "Cada vez que alguien estornuda siento un dolor en el corazón". "Cada vez que la profesora escribe en la pizarra, siento su escritura en mi estómago".

En la alucinación negativa el sujeto no percibe algo que existe.

La alucinación extracampina consiste en que el sujeto puede ver a alguien que está sentado detrás de él cuando está mirando de frente, o escuchar voces que vienen de una ciudad diferente de la que se encuentra.

Las alucinaciones pueden aparecer en personas con trastornos emocionales, también pueden aparecer en personas con enfermedades del sistema nervioso central y por complicaciones quirúrgicas como el "Miembro fantasma" que aparece después de una amputación en la que el paciente sigue sintiendo y percibiendo el miembro que ya no existe o el "dolor fantasma" en el que se sigue sintiendo dolor en el miembro que ha sido extirpado. La quetamina, anastésico general, también ha producido casos de alucinaciones incluso después de varias semanas desde su utilización.

Las alucinaciones son experiencias mucho más comunes de lo que la sociedad cree, terminar con el estigma y la discriminación es una tarea tanto de las personas que las experimentan como de las que nunca han tenido.